sábado, 9 de mayo de 2009

Sábado de Mercedes. Estoy en una isla...

Paola del Campo

Estoy en una isla y sólo quiero que el mundo siga girando. Dejo mi mente en blanco, oigo el rumor del mar y el lamento de las olas cuando rompen su furia contra las rocas.

No he podido volver a casa y aquí me refugio, lejos de todo; donde no llegan las noticias y no sentiré que la cercana muerte llama a tu puerta. Siempre me dijiste: "yo moriré un mes de noviembre"; la última vez tus ojos me hablaron claramente.

No tengo ni la más remota idea de sí hace frío, pero mi cuerpo y mi alma están helados. Empapada de mi propio llanto, llanto mudo que sale de lo más profundo de mi ser y que quedara plasmado para siempre en la arena de esta playa; este rinconcito en el que busco huir de todos mis errores y un nuevo lugar para mis esperanzas.

Quiero imaginar que alguien vela tus últimos sueños mientras tu mirada se apaga. En esta isla persigo a la soledad y los recuerdos me acompañan: el Montaño, a cuyos pies crecí; las hayas; el amarillo y ocre que inunda los campos; los baserris; el olor a leña; el fuego encendido y... tus abrazos, tus sonrisas, tus suspiros, tus besos en el cuello que volvían mi piel de gallina, tus…

En mi huida doy la espalda al Cantábrico, huyo de sus aguas, del color de tus ojos, de la transparencia de tu mirada. En las claras y añiles mareas cobijo mi soledad; las olas coquetean con la noche y la brisa trae consigo el olor a humedad, humedad espesa de remolinos que quiere llevarse con sus besos mis lágrimas derramadas.

Vacía me encuentro en este amanecer nocturno. Mi alma me dice que has muerto, has emprendido nuevos caminos… Llueve, el cielo se alía conmigo, con mi pena, el grito de algún ave rasga la noche y yo más bien creo que ese grito nace de lo más profundo de mi garganta, de mi sufrimiento.

No estoy contigo. ¡Te necesito tanto! En mi vida los días irán cayendo como en otoño las hojas se desprenden de los árboles y nace un silencio grueso de pájaros que se llevan el manto de la noche. Mi corazón se hiela, necesito respirar y no puedo, te busco y no te encuentro, mi alma errante quiere hallarte en esta isla; pero solo queda esperar que el sol de la mañana me abrace mientras aguardo a que una nube en el cielo lleve tu nombre.

Por mi mejilla se desliza una lágrima y en silencio te pido que me perdones.

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11 comentarios:

Ardilla Roja dijo...

Hija Paola,¡qué bien escribes!

Me encantan tus textos, porque los leo de un tirón sin perderme.

Un abrazo.

Y otro para ti, Ramón :)

Balamgo dijo...

Maravilloso relato, triste y algo nostálgico pero supremo.
Un saludo.

Carmen Andújar dijo...

Precioso Paola, te felicito, tiene ese desgarro por el que penetras dentro de esa persona, y te hace emocionar.
Un abrazo

CASANDRA dijo...

Emoción, pena, desgarro, quien no podría identificarse con un momento así después de haber amado intensamente...? Ese grito ahogado puede ser el nuestro, el que nadie escucha y es más fuerte que todos, el de la desesperación o del nunca más....
Ya ves, lo he vivido con tus palabras, bueno o al menos eso me inspiró tu hermoso texto.

BESOTES.

chonoman dijo...

Gracias detrás de mis palabras escritas esta mi corazón.
Besotes.
Paola.
Por cierto, si alguien no le conoce, también tengo un gran profesor: Ramón. (Un guiño cariñoso profe).

JUAN JES dijo...

Como dijeron los griegos clásicos "... y que el mar lave las heridas del mundo"

Neogeminis dijo...

Una isla para huir en los momentos de gran dolor!...quién no quisiera eso!, pero no todos lo logramos.

Te dejo un abrazo desde el bus.

Any dijo...

Que triste y hermoso, las despedidas siempre son asi, como lo describis en tu escrito.
Un abrazo

XoseAntón dijo...

Desgarra y duele, un dolor intenso, que vuelve de lejanos y a su vez frescos recuerdos.

No lo pienses como un final, sino como alguien que ha llegado a su meta. Con su camino recorrido y plagado de éxito, tus propias palabras lo confirman.

Bikiños y un abrazo muy fuerte.

gustavo dijo...

me he reid0 de ardilla, que me disculpe ardilla y pa0la...ese hija pa0la, ¡ qué bien escribes..etec
per0 bie, pa0la, aqui he venid0 a leerte a ti...y c0m0 ya te he leid0 y emuland0 a ardilla te dig0 que y0 tamp0c0 me he perdid0, aunque n0 se si la pr0ta del relat0 esta perdida p0r aqeull0 del perd0n...n0 se, me ha s0nad0 a mujer que quiere ser perd0nada y que es ...es0 es evidente, ya l0 se...per0 ese perd0n...esta vez el perd0n del relat0 me ha s0nad0 a que n0, a que n0 debe de
pedir perd0n. quiza sea que me he c0mpr0metid0 c0nb ella sin querer...n0 se...per0 sea c0m0 sea alg0 ha cald0 en mi interi0r araiz de la palabra perd0n y de una pr0tag0nista femina...femenin0+perd0n n0 l0 he sabid0 encajar....
gracias, pa0la.

Mad el Mago dijo...

Muy bonito, trágico y melancólico, muy bien contado. Me gustó.