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viernes, 14 de octubre de 2011

Lola Sánchez Lázaro, finalista del Premio del Público del certamen Canal-Literatura de Narrativa Breve 2011







Lola Sánchez Lázaro ha sido finalista del Premio del Público del VIII Certamen Canal-Literatura de Narrativa Breve (2011).


Puedes leer en la web de Canal-Literatura su relato "Cuántas noches en vela":



Y en la página de inicio de Canal-Literatura puedes conocer todos los detalles de la entrega de premios:


jueves, 7 de octubre de 2010

Lola Sánchez Lázaro ha sido finalista del Certamen Fergutson de Relato

Lola Sánchez Lázaro, con su relato "Verdades ocultas", ha sido finalista del certamen Fergutson de Relato septiembre de 2010.

Próximamente el relato se publicará en un libro con el resto de premiados.

Lola Sánchez Lázaro ha sido finalista del Certamen Fergutson de Relato

Lola Sánchez Lázaro, con su relato Memoria, ha sido finalista del certamen Fergutson de Relato septiembre de 2010.

Próximamente el relato se publicará en un libro con el resto de premiados.

martes, 28 de septiembre de 2010

Lola Sánchez Lázaro es finalista del Certamen de microrrelatos Lorenzo Silva

I CONCURSO DE MICRORRELATOS LORENZO SILVA

FINALISTA CATEGORÍA MAYORES DE 18 AÑOS

Resignación; no queda otra.

"¡Joder, joder, con la pasta que me costaron los brackets !" dijo el hombre lobo aquella noche de luna llena.


Autora: Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

Blog del Certamen: http://anceo.blogspot.com

lunes, 30 de agosto de 2010

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco, finalista en el Certamen Microrrelatos Abogados mes de agosto 2010

De colores

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

Finalista Certamen Microrrelatos Abogados agosto 2010

Criada en una burbuja, mecida por un apacible mar rosa, irrumpiste en mi horizonte. Paulatinamente el rosa tornó gris; no eras lo que mi padre había soñado para mí. Ni mucho menos. Y su opinión siempre adquiría el valor de real decreto. Aún te recuerdo frente al portón de casa implorando unos minutos para realizar una encuesta. Con la mirada exhausta, desaliñado, casi vencido, aceptabas cualquier trabajo que te ayudara a costear tus estudios de derecho. Fue mi padre el que te cerró la puerta en las narices. Y fue mi padre el que me desheredó al saber que mi corazón lo guardabas en una pequeña mochila junto al resto de tus sentimientos. Y hoy, muchos años después, las tornas han cambiado. Alargas el proceso de instrucción; de tu mano pende la libertad de mi progenitor. Sé que no me defraudarás.

jueves, 29 de abril de 2010

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco ha sido finalista del Certamen Cartas de Amor de Alcaudete


Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

Finalista Certamen de Cartas de Amor de Alcaudete 2010
Mi muy querido amante y amigo:

Una y mil veces quise enviarte esta carta.
Una y mil veces el temor se adueñó de mi haciendo que volviera a dormir en un cajón. Pero hoy es diferente, sé que llegará a tus manos.
Ambos sabemos que ni la distancia es el olvido, ni el tiempo lo cura todo; sólo nos protegemos, endurecemos nuestra coraza para atenuar el dolor.
A pesar de que nuestras vidas han transcurrido paralelas, a cientos de kilómetros, y nunca más llegamos a cruzarnos, no conseguí olvidarte. Tampoco puse mucho empeño en ello. No podía alejarme de la persona que me hizo aprender a disfrutar, con la que reí, con la que lloré, con la que amé intensamente, y con la que también sufrí. Adoré la vida por ti, aunque también la odié.
Y desde la experiencia de los años aún me vuelvo loca al recordar cómo permitimos a nuestros padres mezclarse en nuestra historia de amor: que si no te conviene, que si le gustan demasiado las mujeres, que no tiene donde caerse muerto...

Ahora, avanzado ya el otoño de mi vida, siento ese dolor agudo que me perfora, igual que entonces. Te anhelo en el alma, vida mía. Vuelve el desgarro a mi yermo corazón. Con toda su fuerza me paraliza internamente y me deja expuesta al vaivén de un destino caprichoso.
Y duele.
Duele en el alma saber que nuestras miradas se perdieron confundidas, que no volvieron a cruzarse. No supieron encontrar el camino de vuelta, absortas en espejismos incitadores. Esas miradas cómplices y ardientes que conformaban nuestro universo.
Duele en alma saber que tus labios no encontraron el camino para unirse de nuevo con los míos, bañando otros.
Duele en el alma saber que tus palabras habrán acariciado otros oídos durante esta eternidad. Pensar que el tiempo se agota mientras nuestras vidas corren paralelas corroe mis quebradas entrañas.
Treinta años de separación con el dolor como compañero de viaje, con la incertidumbre de sentirme todavía amada, me convirtieron en lo que he sido durante todo este tiempo: sólo dolor envuelto en piel.
Y ahora, al saber que siempre me esperaste, mis sentimientos afloran desbordados en su verdadera esencia. Sólo quisiera, amor mío, estar frente a ti, dar la espalda a todo, cogerte de la mano e implorar al tiempo que nos deje completar lo inacabado.
Tuya siempre, Ana.

sábado, 9 de enero de 2010

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco, finalista en el Certamen Microrrelatos Abogados mes de diciembre


Carrera infructuosa

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

Finalista Certamen Microrrelatos Abogados diciembre-2009

En una carrera feroz contra el tiempo, llegué a la estación. El tren partiría en breve, y con él mis esperanzas; la perdería, así como a su espléndida nómina, de cinco estrellas. Y no podría vivir sin ambas. Sucedió todo demasiado rápido. Me juró que no había terceras personas, que su tiempo lo absorbían los juzgados entre querellas, recursos, plazos y demás. Simplemente, ya no me amaba. No quería hacerme daño e insistió en recurrir al arbitraje de un juez. Y así me quedé, como vulgarmente se dice, en pañales. Y en tiempo récord, para que luego digan que la justicia es lenta. Ya en el andén, antes de subir al vagón vi como una figura masculina la cogía del talle con excesiva familiaridad... Le conocía, pero ¿dónde le había visto? Mis esperanzas naufragaron al reconocerle, ahora ya desprovisto de su toga.

martes, 22 de diciembre de 2009

Lola Sánchez Lázaro ha sido semifinalista con tres relatos del certamen Fergutson de microrelatos 2009


Relatos semifinalistas de Lola Sánchez Lázaro en el Certamen Fergutson de Microrrelato:


Viaje sin retorno

Desde el dolor. Ese que se cuela sin permiso. Que te coge por sorpresa y te vacía en un momento, anulándote.
Desde la rabia. Que aparece después, con preguntas sin respuesta.
Y desde la tranquilidad que me recorre al enterarme de su muerte.”Asesinan a tiros a un joven de veintisiete años”, rezan los titulares.
Y mienten. Su vida acabó mucho antes, cuando esa intrusa, de nombre droga, vestida de sofisticación y encanto entró en su vida. Le encandiló, le hizo sentirse eufórico, para después encadenarle y guardar la llave, atrapándole entre sus redes, como a un pequeño pez.
Sus escasos ingresos no le permitían acceder a ella, y fue endeudándose con personajes poco recomendables.
Hasta hoy, que mirando el cuerpo tendido de mi hijo en una camilla del depósito, de esas tan acostumbradas al dolor ajeno, respiro pensando que se ha liberado.
Los tres disparos recibidos por el cuerpo ya agujereado de mi hijo, le regalaron un viaje sin retorno. A mí, me han convertido en un alma enlutada.


Como tantas otras veces

La comida transcurría en un hosco silencio, sólo roto por nerviosas risas infantiles. El padre, envuelto en una creciente agresividad, miraba a los niños sin verles, concentrándose en la madre. Ésta, que barruntaba la tormenta, se levantó para recoger la mesa tan rápido, que dos copas acabaron estrelladas contra el suelo. Sus manos temblorosas fueron esa vez la disculpa para el inicio de la violencia. Cualquier excusa era válida.Como tantas otras veces.Dio un puñetazo en la mesa y se acercó amenazante hacia ella. La mujer, ya sin lágrimas hacía tiempo, agachó la cabeza.Como tantas otras veces.Suplicante le rogó que bajara la voz, los niños estaban delante. Arropado por el calor del vino ingerido, la abofeteó. Por primera vez.Hoy, cinco años después, dos niños velan el cadáver de su madre.Como tantas otras veces.


Desde entonces

Hace ya dos años que se fue. Después de treinta de convivencia, se marchó sin despedirse.
Desde entonces, paseo por el ayer anhelando su presencia. Siento su risa flotar; veo su rostro, tallado por la edad, suspendido en el aire.
Me invade el olor del tiempo pasado, ese que no regresara. Ese que se rompió en la cuneta de una carretera.

Lola Sánchez Lázaro, semifinalista del certamen Fergutson de microrrelatos 2009

Desde entonces

Lola Sánchez Lázaro

(Relato semifinalista del Certamen Fergutson de Microrrelatos 2009)

Hace ya dos años que se fue. Después de treinta de convivencia, se marchó sin despedirse.
Desde entonces, paseo por el ayer anhelando su presencia. Siento su risa flotar; veo su rostro, tallado por la edad, suspendido en el aire.
Me invade el olor del tiempo pasado, ese que no regresara. Ese que se rompió en la cuneta de una carretera.

Lola Sánchez Lázaro, semifinalista del certamen Fergutson de microrrelatos 2009

Como tantas otras veces
Lola Sánchez-Lázaro
(Relato semifinalista del Certamen Fergutson de Microrrelatos 2009)

La comida transcurría en un hosco silencio, sólo roto por nerviosas risas infantiles. El padre, envuelto en una creciente agresividad, miraba a los niños sin verles, concentrándose en la madre. Ésta, que barruntaba la tormenta, se levantó para recoger la mesa tan rápido, que dos copas acabaron estrelladas contra el suelo. Sus manos temblorosas fueron esa vez la disculpa para el inicio de la violencia. Cualquier excusa era válida.
Como tantas otras veces.
Dio un puñetazo en la mesa y se acercó amenazante hacia ella. La mujer, ya sin lágrimas hacía tiempo, agachó la cabeza.
Como tantas otras veces.
Suplicante le rogó que bajara la voz, los niños estaban delante. Arropado por el calor del vino ingerido, la abofeteó. Por primera vez.
Hoy, cinco años después, dos niños velan el cadáver de su madre.
Como tantas otras veces.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Lola Sánchez Lázaro, seleccionada en el Certamen Microrrelatos Abogados mes de noviembre


Consecuencias

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

(Seleccionada Certamen Microrrelatos de Abogados -noviembre 2009-)


El espejo le devolvió la imagen de un espectro. La noche pasaba factura...; aunque mereció la pena. Nunca ninguna mujer le propuso la última copa en el cementerio. Tuvo su morbo saltar la tapia, retozar entre lápidas, esquivar al guarda y la multa consiguiente. Inmerso en su papel de juez, repasaba mentalmente el caso de malversación de fondos. ¡Y qué fondos! Importantes personajes en una trama cuyos tentáculos rozaban la cúspide del poder. Una voz familiar le sacó de su ensimismamiento. Atónito, se preguntó que haría ella allí. -Hola, querido. ¿Os conocéis, no? Es mi hermano. -Pero si está imputado...-acertó a balbucear. -Lo sé, lo sé. Y además es un brillante fotógrafo. Mira lo que consiguió anoche. ¡Y en un cementerio! En fin, no sé si en estas circunstancias tendrás jurisdicción. O quizás sí...

viernes, 25 de septiembre de 2009

Lola Sánchez Lázaro, seleccionada por tercer mes consecutivo en el Certamen Microrrelatos de Abogados


Familia

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

(Seleccionada Certamen
Microrrelatos de Abogados
-septiembre 2009-)


-Yo me quedé en el campo, ¿sabe, señoría? Mis hermanos prefirieron la ciudad, nunca les gustó la vendimia. Se convirtieron en brillantes abogados. Yo fui una vez a verles, ¡qué agobio! Rara vez venían ellos, excepto últimamente. Los fines de semana tomábamos vinos, jugábamos la partida en el bar..., lo típico. De noche se quedaban hasta tarde, hablando bajito, de denuncias, litigios, compraventas y yo que sé qué leches más, al tiempo que martilleaban el teclado de sus ordenadores. Pedro se removió en su asiento, a la vez que masajeaba sus sienes con dedos ásperos y callosos; su cabeza parecía un globo a punto de estallar. Se aclaró la garganta y prosiguió: -Me decían; "firma aquí, Pedro, son papeles de la herencia de papá", y yo lo hacía. ¡Cómo me iba a imaginar que quisieran quitarme las tierras! No tuve elección. Dos tiros certeros. Y todo arreglado.

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco (Madrid)

domingo, 2 de agosto de 2009

Lola Sánchez Lázaro, seleccionada en el Certamen Microrrelatos Abogados mes de julio


¡Qué suerte!
Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

(Seleccionada Certamen Microrrelatos de Abogados -julio 2009-)
¡¡Seis!! ¡Seis aciertos! ¡No puedo creerlo! ¡Soy rico! ¡¡Ricooo!! Como el cachorro ese del anuncio. ¿Cómo se llamaba? Mmmm...¡Sí! Pancho, el que abandonó a su dueño con los millones de la lotería y sale esplendoroso en un mar caribeño embutido en un flotador rodeado de tías estupendas. ¡Joder, qué suerte tengo! Yo, como Pancho, dejaré a mi jefe, que me tiene hasta las pelotas. Cinco años en el bufete y sigo siendo el último mono. Adiós a expedientes, providencias de embargo, de apremio, y...¡al Caribe! Sí, ya puedes sonar teléfono maldito, que no te haré ni caso. Pero, ¿y si es algo importante? -¿Dígame? -Benito, joder, ¿otra vez te has quedado dormido? Lo tuyo es fuerte, ¿eh? -¡Dormido? ¡No puede ser verdad! ¡Maldita sea mi suerte! -Anda espabilao, ven corriendo que el jefe está que trina...

viernes, 24 de julio de 2009

Lola Sánchez Lázaro, seleccionada en el Certamen Microrrelatos Abogados mes de junio



Cambios

Lola Sánchez Lázaro-Carrasco

(Seleccionada Certamen Microrrelatos de Abogados -junio 2009-)

Inmerso en mi mundo, entre códigos, citaciones y sentencias, recordé la cita. Corrí, compitiendo contra el tiempo, al bar donde habíamos quedado. Al verla, un rayo nostálgico me fulminó y quedé sumido en una tristeza infinita, como un payaso sin sonrisa. -Hola, Marta.- Como respuesta, una mirada glacial. Por inercia pedí dos vodkas con limón. -Al grano, Juan. Por tu mudanza no te agobies, está todo en el portal. Y como no quiero liarme contigo en un contencioso, me quedo con los niños, casa y pensión compensatoria. -Sí, guapa, ¿y qué más? -¿Cómo se llamaba tu última conquista? ¿Joanna? Menor, inmigrante ilegal,...Una criatura inocente, ¿verdad? ¡Qué rápido aprenden los niños! Fíjate, por 3.000 euros tengo un tesoro. Sé que tuviste una noche emocionante.- Sonrió mostrándome un CD. -Es un farol. -Te veo muy pálido. En fin, tú mismo...- dijo alejándose con mi futuro en sus manos.

miércoles, 22 de julio de 2009

Toda una vida, de Lola Sánchez Lázaro



Toda una vida

Lola Sánchez Lázaro

(Finalista Certamen Amor en el Tiempo 2009)


Tú y yo solos, como tantas otras veces. Sentada en el borde de la cama donde descansas, mientras coges mi mano con ternura, vuelo hacia atrás en el tiempo.Yo llevaba trenzas y aún iba al colegio, ¿recuerdas? Tú me llevabas muchos años y tenías fama de ser un mujeriego empedernido. Una preciosa niña criada al vacío frente a un asiduo de la noche; la noticia se propagó como un incendio avivado por el viento.Mis padres, aterrorizados, te vieron como a un depredador al acecho. Y con tan sólo 16 años pasé de ser la niña mimada al objeto frágil que debían esconder. Así, fui dando tumbos de un internado a otro. El intento por separarnos no sirvió de mucho; tú me seguías la pista como un buen sabueso, sin cejar en el empeño.Dos años de lucha, intentando que te aceptaran, finalizaron el día en que pudimos ver cumplido nuestro sueño. De nada sirvieron, afortunadamente, las advertencias de mi padre sobre tus aficiones o los inconvenientes de una gran diferencia de edad que, según él, me llevarían a convertirme en tu enfermera. Celebramos nuestra boda en la intimidad; sólo tu familia y la mía.Y desde aquel día nuestra vidas se alinearon en una. Nos hemos querido más allá de todo lo razonable, con ansia, como si la vida fuera a acabarse al día siguiente. A veces da hasta vértigo comprobar la intensidad de nuestros sentimientos. Discutimos, claro. Con la misma fuerza con la que amamos. Pero respetándonos, sin hacer daño.El ruido de la puerta al abrirse me devuelve al presente. Ahora, un torbellino de recuerdos se agolpa oscilando entre mi impotencia y tu resignación, entre mi desesperación y tu consuelo.Inquieta, clavo la mirada en los médicos, que entran con semblantes cadavéricos. Sus caras reflejan la preocupación que confirma nuestro temor: el cáncer se ha extendido por todo tu cuerpo. Dos o tres meses a lo sumo, dicen. Las palabras se pierden, me resultan vagas y confusas.Un error. Sí, tiene que ser eso, mi amor. En más de cuarenta años nunca hemos ido a ningún sitio el uno sin el otro. Y no vamos a empezar a hacerlo ahora.