sábado, 10 de octubre de 2009

¿Por qué matan a sus mujeres?, por Rosana Cuervo Álvarez



¿Por qué matan a sus mujeres?
Rosana Cuervo Álvarez
Son asesinos de su propia vida. Deciden matar a la persona con la que decidieron compartir todo. Egoístas, miserables, verdugos. Aprietan el gatillo meticulosamente. Es más fácil para ellos matar que pasar página; vivir y dejar vivir. Dos hombres han matado a tiros a sus esposas y es imposible hacer justicia. Ambos se suicidaron tras cometer el crimen.

Uno de los crímenes tuvo lugar en el barrio de Vila-seca en Tarragona. El hombre, de 56 años, disparó a su mujer, de 48. Usó su escopeta de caza. Ni el hombre estaba enfermo ni su mujer le había denunciado en ninguna ocasión. Pero lo cierto es que el matrimonio aún convivía a pesar de que se estaba tramitando su divorcio. Tenían dos hijos, de 17 y 20 años. Ha sido el menor de ellos el que ha descubierto la terrorífica escena. Ahora, se encuentra ingresado en un hospital con una crisis de ansiedad. Le resultará difícil olvidar.

El otro crimen fue en el pueblo de San Fulgencio en Alicante. Un pueblo turístico que cuenta con mayoría de residentes extranjeros. El homicida fue un británico de 70 años. Su mujer, de la misma nacionalidad, tenía 58. La mató de un único impacto de bala y acto seguido se suicidó con la misma escopeta. Tampoco había denuncias por malos tratos.

En lo que va de año, nueve hombres se han suicidado después de matar a sus parejas o ex parejas y al menos ocho lo han intentado.

Los crímenes machistas siguen produciéndose pese al rechazo social. Hay dos tipos de maltratadores; los que se suicidan tras cometer el crimen y los que se entregan. Los maltratadores que deciden suicidarse, probablemente es porque sienten vergüenza por lo que han hecho. Saben que la prensa se hará eco del suceso; los vecinos, los familiares, los amigos se percatarán del tipo de hombre que es era. Su imagen será quedará deteriorada. Lo saben, y no pueden soportarlo. En cambio, los homicidas que se entregan están menos integrados con su entorno. Quieren dejar constancia de lo que han hecho. No les preocupa lo que la sociedad piense de ellos. Van de víctimas y por lo general no se arrepienten.

Pero, ¿por qué asesinan a sus mujeres? Son parte de su plan de vida. Si no les gusta, que lo abandonen sin hacer daño. Nada justifica quitar la vida a una persona. Nadie tiene derecho a matar.

5 comentarios:

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Imposible ponerse en la cabeza de esos cabrones, no tengo palabras, sólo rábia y ganas de que se acabe la violencia a mujeres. Será complicado, pero tenemos que denunciarlo.
Estoy contigo Rosana, bsito, natalí

Mery Larrinua dijo...

nada justifica un acto semejante!!!
y cada vez leemos noticias como esas...que impotencia!
un abrazo mery

Ardilla Roja dijo...

Además de egoístas, miserables y verdugos; COBARDES.

Su mujer, es "suya" como lo es la escopeta que usan y por eso disponen o prescinden de ella a su antojo.

Este tema me calienta la boca demasiado, me hierve la sangre,¡me indigna tanto! Siento un odio visceral hacia estos individuos y no encuentro las palabras justas.

Abrazos

Maat dijo...

Lamentablemente, quizá la muerte es el último paso que les lleva a encontrar la paz. Por norma y salvo raras excepciones, detrás de ese acto tan vil hay unos años amargos y tristes, sufridos en silencio y temor y del que ni los más íntimos se percatan.

Es difícil pedir a las víctimas que sean fuertes, que denuncien, que planten cara...Para eso, las leyes deben ser más duras con el que maltrata. Y a ellas(os), las perjudicadas(os), hay que ayudarles bastante más de lo que se les hace hasta ahora.

Escarpado tema que hay que solucionar YA.

Maat

Alosia dijo...

Creo que explicas bien porque lo hacen.Son seres dependientes, envidiosos y chupasangre.Por eso una vez terminada la fuente de su recurso de energia y al ser incapaces degenerarla por si mismos, no tienen salida .

Pero ademas hay otro tipo de maltratadores. Aquellos que apesar de que no les queda mas remedio que asumir el divorcio, se pasan el resto del tiempo tratando de amargar la vida de quien les dio tanto, incluso la de sus propios hikos. Para ello no escatiman esfuerzos, ni medios y por encima de cualquier actividad esta es la que les produce mas excitacion y placer. Cuanto mas daño hacen mas disfrutan. Luego manipulan la verdad a su antojo y como acaban rodeandose de personas que nutran su ego...pues se forma un coctel molotof.
Quizas no sigo que me caliento.

Saludos. Alosia.