domingo, 31 de enero de 2010

Felisa Moreno Ortega ha sido semifinalista del certamen Fergutson de microrrelatos 2009

Al atardecer
Felisa Moreno Ortega

Al atardecer, cuando el sol abrasa el horizonte, la niña camina despacio hasta la fuente. Con gesto cansado llena la vasija, en los labios se le ha muerto una canción de cuna, apenas tiene siete años. Sin resuello llega a la choza, vacía el contenido del recipiente en un tonel y espera unos minutos para recuperar el aliento y reemprender el inexorable camino.
Al atardecer, cuando el sol juega al escondite con los edificios, la niña abre la nevera, saca un zumo multivitamínico y conecta la video consola, olvida las tibias protestas de su madre recordándole que tiene que hacer los deberes y se dedica por completo a destruir marcianos.
Al atardecer, al atardecer… ¿Quién dijo que todos los atardeceres eran iguales?

Blog de Felisa: http://felisamorenoortega.blogspot.com/

9 comentarios:

Lely Vehuel dijo...

Hola, que hermoso este post, tu blog como siempre tan gentil de emociones, comparto siempre tus entradas, esta es muy especial.Hoy te visito desde Cuentos y Orquideas y quiero invitarte a leer un nuevo cuento llamado Rey Y Mendigo, espero que te guste.
Mucha luz y hasta pronto.

Teresa Cameselle. dijo...

Recuerdo este relato, supongo que de tu blog, una fábula tristemente real.
Enhorabuena de nuevo, Felisa, es un placer compartir libro.

Anónimo dijo...

Encuentro absurdo que una niña que viva en una choza y que tenga que ir por agua... disfrute de video consola, etc.
También se admite la crítica negativa, pero constructiva ¿no?

lola dijo...

Creo que ya te lo comenté en el blog, pero vuelvo a hacerlo: Me encanta como estableces el paralelismo entre mundos tan diferentes. Muchas veces la realidad supera la ficción, desgraciadamente.
Un beso y enhorabuena.

Anónimo dijo...

Tampoco me ha gustado, pero hay jueces de todo tipo y para todos los gustos.

No quita que esta señora escriba bien, pero el relato no sé qué tiene de bonito.

Es un poco absurdo y aburrido.

Podemos observar que lo que se gana,
no siempre es hermoso, es un error por parte de muchos escritores, y lamentablemente pocos se dan cuenta de ello.

Teresa Cameselle. dijo...

Anónimo, no has entendido el relato, así que tu crítica no es ni negativa ni positiva. Vuélvelo a leer, anda, a ver si te enteras.

Anónimo dijo...

Es que no tiene que ser ni positiva ni negativa, simplemente es un relato que no me ha gustado.

Suelo entrar poco aquí, pero veo que no sois muy partidarios de este tipo de críticas.

Me he enterado muy bien, ahora tienes que enterarte tú, de que no a todo el mundo le puede gustar un relato aunque se haya ganado, que en este caso, menos mal, que no fue así.


Lo que sí noto, es mucha pedantería. Bajaros un poquito, que estáis demasiado subida.

No volveré, no merece la pena leeros ni opinar donde no aceptan un comentario pelotero o risueño.

Anónimo dijo...

Perdón, donde sólo se aceptan comentarios peloteros o agradables para subirse el ego. Que es de lo que más hay.

Ahora sí, buenas sois para que os den aspecto negativo sobre un libro.

Tenéis que aprender más, si queréis ser grandes escritoras; que lo dudo.

Y ahora, sobran las lamentaciones por favor; que sois muy mayorcitas para eso.

Mercedes dijo...

A ver, anónimo:
No se trata de que sólo se acepten comentarios dulzones, pelotas… o como quieras llamarlos. Desde luego que un escrito no tiene porqué gustarnos, por muy bien escrito que esté.
Verás, yo creo que podré explicarlo con uno de mis ejemplos, que son malísimos, por cierto, pero es con lo que mejor me entero (y si puede servir…).
Imagina que entras en un supermercado y te vas al tablón de anuncios; allí donde se cuelga de todo un poco. Y lees : se vende piso… tatatá, tatatá… Se necesita dependiente de frutería… tatatá, tatatá… Se compra reloj de pared usado… tatatá, tatatá…
Bien, por lo general la gente se lleva los teléfonos que le interesa, llama y pregunta. Lo que la gente no hace es perder el tiempo en llamar, por ejemplo al anuncio del piso para decirle que no le interesa porque la zona en la que está ubicado no le gusta. O llamar al anuncio de del reloj que se vende para decir que cómo se le ocurre vender un reloj de pared si los relojes de pared ya no se usan.
¿Me explico?...
Peor que el índice de la guía telefónica ¿no?