lunes, 14 de septiembre de 2009

El Diletante. A voz en grito



¡Que suban el sueldo al borbón!


En la final de la copa del rey, el himno de la nación fue silbado y abucheado por la mayoría de los asistentes al estadio de Mestalla, algo nunca visto en ningún país del mundo mundial. Y no quiero ni pensar en algo parecido en los Estados Unidos de América. Y aquí todo esto sin consecuencias, mas que dejar sin trabajo a un empleado de televisión. Los medios de comunicación han corrido un tupido velo sobre el hecho y aquí no ha pasado nada. Pues sí ha pasado.
Ya sabíamos que nuestros alumnos están a la cola de los europeos, que lo nuestro no es la educación, pero de lo que no estábamos seguros era de tener el dudoso honor de ser el pueblo peor educado del planeta. Sí, maleducados. ¿Consecuencia de la educación para la ciudadanía o del hecho diferencial? El suceso muestra dos cosas: el alto porcentaje de energúmenos maleducados, y la paciencia cobarde de la buena gente que a pesar de todo sigue siendo mayoría. ¿Dónde está el límite de las tragaderas reales? ¿Hasta donde se debe soportar el insulto?
La mayoría del pueblo comienza a estar harta de las singularidades y sobre todo de las singularidades de los cafres. El hecho en sí es muy grave y no debería volver a repetirse. Por ello propongo, con carácter inmediato, que se adopten tres medidas:
1ª Se deberá desagraviar a millones de españoles que se han visto profundamente ofendidos. Si no hay desagravio se creará una deuda que algún día habrá que pagar.
2ª Que la copa del rey sea sustituida por la copa del energúmeno.
3ª Dada la temporada que lleva el borbón, entre caudillos bolivarianos y cafres domésticos, se le suba el sueldo al rey, coño.
El Diletante

1 comentario:

Maat dijo...

Diletante.

Después de leerte y pasar un rato agradable con tus letras quisiera puntualizar -por si alguien de los que te lean no lo saben- que los dos equipos que jugaron esa final fueron el Club Athletic de Bilbao y FC Barcelona, y que los seguidores que llenaban el estadio eran, en su mayoría de esas comunidades.

Como valenciana, y después de conocer como se cuidó y agasajó a esas aficiones en mi ciudad, fui una de los miles de valencianos que sentimos que esa final se jugara en Mestalla. No se lo merecieron.

En cuanto al sueldo...mejor se queda como está. Digo yo.

Un saludo.

Maat